Mamá de dos: Pequeñas dosis de “tú puedes”

Mamá de dos y me parto en dos

Que cómo le hago siendo mamá de dos? Y si fueran tres, o cuatro o siete? No sé cómo demonios lo hago pero de que sale sale! Hace cinco meses llego una pequeña niña a nuestra familia y con ella cientos de cambio por qué abría que readaptarnos unos con otros y reestructurar los roles, ritmo y rutinas familiares, yo no soy de la idea de que tú no hagas ningún cambio porque el bebé es quien se debe adaptar a ti, pero ese ser acaba de llegar a un mundo lleno de luces extrañas y ruidos devastadores para sus oídos, aquella alma tan pura viene para agitar nuestra vida con dos o tres palmadas, ahora por qué no dejar ciertas cosas para acunar el alma de ese bebé que más tarde crecerá.

Así el hermano mayor claro que su vida dio un giro de 180 grados y para mi otro tanto, como familia tratamos de poseer una cohesión y unión tanta que nos damos la libertad y la confianza de andar; pero en qué momento nos convertimos en una familia de 4 integrantes, y mi vida nuevamente continuó en rotación constante sobre su propio eje, en ocasiones preguntarme qué estoy haciendo!! Pero que carajos estoy haciendo… en ocasiones termina un día y me digo Sí lo logré!

Mi cabeza se pregunta valla cómo lo hice, pero en ocasiones siento que no sé si mágicamente llega ese impulso para lograrlo o sencillamente todo fluye!

Parece extraño pero cuanto más me siento tranquila y dejo fluir ciertas cosas que no están a mi alcance mi relación con los niños se torna tranquila, fácil, posiblemente divertida; en ocasiones puedo estar en la orilla de la cama pidiendo esquina y en dos minutos llega un pequeño saltando sobre esa cama para darme un beso y darme los buenos días, extrañamente viene cómo pequeñas dosis de “muévete, tú puedes” sin decir una sola palabra, ahora te percatas de esos pequeñines ojos que te despiertan incontables veces durante la noche, y que esas ojeras y falta de sueño algún día ya no estarán, porque crecieron! Porque ellos se hacen de desayunar, o por qué ella pide anudarse los tenis por sí misma.

Los días pasan y pasarán tan rápido que pudo ser espectadora en primera fila de su desarrollo, de su educación y de apreciar momentos que no se repitan.
Si yo sé que en ocasiones es demasiado agotador, desgastante y en ocasiones pretendes no oír ningún llanto, pero una sobrinita me pregunto; Tia a ti te gusta ser mamá? Y mi respuesta fue…

Amo ser mamá !!!

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