Caminar junto a mamà, días sin rozaduras

Los días sin rozaduras junto a mamá

La noticia de ser mamá te llena de emociones, alegrías y claro normalmente de dudas, que como mamá primeriza llegaron desde el primer momento que tuve a mi pequeño en brazos, y como no si tienes a ese ser hermoso; lo más preciado, dependiendo de ti y de tus cuidados, de todo tu amor y compañía.

Cuando llego aquel día en el que en casa descubrimos una rozadura, fue a raíz de una infección en la pancita de Emiliano si no mal recuerdo fue aproximadamente a los 8 meses, en el periodo de ablactación donde iniciaba con una serie de nuevos alimentos en su dieta, sin embargo; terminamos en el pediatra debido a las intensas evacuaciones, que en tan solo minutos tenia enrojecido la zona del pañal; fueron momentos de tristeza por observar a nuestro bebé indefenso, momentos de frustración por querer aliviar mágicamente ese malestar y enojo o culpabilidad por su llanto por una ligera rozadura, pero para mí y el papá de Emiliano era intensa. (Era la primera ocasión que se rozaba de tal manera). Después de acudir con el pediatra y las indicaciones pertinentes, pasamos una noche en vela, vigilando su sueño, cambiando su pañal sucio cada que lo necesita y sus regurgitaciones o vómitos nocturnos.

 

Probando todas las cremas antirozaduras y pomadas comerciales en el pasillo del súper mercado y sinceramente nada aliviaba su molestia, eran minutos enteros donde dejaba a Emi sin pañal para aliviar un poco su llanto y entre apapachos y abrazos permanecía tranquilo.

Por la tarde de ese día continuando con las indicaciones del pediatra, volví a comunicarme para preguntarle que podía hacer con las rozaduras, y nos recomendó una pomada con 25% de Óxido de Zinc y la pudimos adquirir fácilmente en una farmacia; Para una mamá esos 5 minutos parecen horas y desearías que tu pequeño este corriendo y saltando como siempre; no obstante esperamos a que la pomada hiciera su trabajo, y así fue, encontramos la pomada que aliviaría esa rozadura del pañal desde la primera aplicación.

¿Cuál pomada elegir?

 

La piel del bebé es mucho más delgada hasta cinco veces si la comparamos con la de un adulto, aún tiene una inmadurez inmunológica y regeneradora sin embargo es mucho más sensible al daño.

Comúnmente somos más reactivos que preventivos a que me refiero con esto, que utilizamos una pomada antirozaduras cuando ya existe una rozadura, por tal motivo debemos conocer qué tipo de pomada es la indicada para el alivio e identificar qué tipo de daño presenta la piel del bebé.

Por fortuna ahora existe Hipoglos® que ayuda a PROTEGER, ALIVIAR Y CONTROLAR los diferentes tipos de rozaduras del pañal, ofreciéndonos tranquilidad y seguridad que nuestro bebé esta cuidado, y nosotras podemos estar tranquilas.

¿Tuviste alguna experiencia con las rozaduras?

 

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Bendiciones hoy y siempre

One comment

  1. Claudia Cuevas says:

    Ay Emi, esa primer vez cuando se ponen tan incómodos y una no sabe ni para dónde correr son horribles, me pasaba mucho con Sil, pero igual Hipoglos me ha funcionado mucho. Seguro con la nena estas pesadillas serán historia mi Fer.

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