Esperando a una bebé

Mi segundo embarazo, mi segundo hijo

Esperando fechas no siempre ha sido mi fuerte, soy como una niña pequeña de 4 años preguntando constantemente ¿Cuánto falta? Pero si se trata de conocer cosas tan importantes y realmente trascendentales en mi vida soy aún peor. La vida de giros inesperados y nada es completamente estable, y lo confesaré antes de verme convertida en madre era muy egoísta, o tal vez no estoy usando la palabra correcta, era completamente individualista solo pensaba en mi, en mi futuro pero qué futuro deseaba… meses después me vi envuelta en cientos de emociones girando a mi alrededor era momento de convertirme en madre y estar inmersa en un mundo que jamás imaginé.

Jamás imaginé leer y leer temas sobre niños antes de su llegada, o prepararme emocionalmente para conocer a una persona que ya amaba antes de conocer su cara, jamás imaginé amar un estilo de crianza y que este me diera la paciencia que no tenía cuando estudiaba la universidad, no pensé jamás preocuparme por un ser humano de tal manera que pudiera dar mi vida por él, cuidar cada centímetro de su cuerpo y querer que crezca feliz, no pensaba en la generosidad como ahora lo veo, poder observar mi sonrisa reflejada en los ojos de un pequeño niño es totalmente invaluable, conocer y poder apreciar pequeños detalles o cosas que antes eran meramente vanas, sin importancia alguna y ahora hasta un simple bicho lo miro con asombro por que esa persona que latía dentro de mi, ahora descubre el mundo con amor y asombro.

 

Pero si decía que esperaría unos años para volver a sentir patadas en mi vientre, pero si se planeaba a largo plazo porque ahora? Por qué así fue simplemente un segundo positivo llenò de emoción y felicidad mi cara cuando me entere que de nueva cuenta estaba embarazada, y mi mundo volvería a dar un giro, “No te resistas al cambio” porque ahora vendrá el acoplarnos nuevamente a rutinas diarias ahora con dos hijos, ahora tendré menos tiempo del que por cierto quien no tiene hijos no sabe el significado de tiempo, ahora como familia modificaremos nuevamente las instalaciones de la casa y tendremos mucho más amor en nuestros corazones, habrá mayores locuras y desastres por doquier travesuras por partida doble y una pequeña niña que llenara aún más de alegrías la familia y el hogar.

Cuando me entere que el bebé que esperaba se trataba de una niña, aquí entre nos lloré de una inmensa alegría, decíamos que lo que dios nos mandara seria recibido con muchísimo amor pero muy dentro de mi sabía que sería una niña.

Será algo totalmente nuevo una vida nueva; porque el mundo de la maternidad lo conocí cuando nació mi primer hijo y ahora damos un giro; un inesperado giro, lleno de sentimientos encontrados para esperar con ilusión y emoción conocer su cara, sus gestos, mantenerla entre mis brazos, espero una niña, una personita para alegrar la casa con sonrisas y la dicha de ver crecer la familia.

Ahora la vida me da la oportunidad de ver crecer a una niña a mi lado una compañera, una amiga que, pienso yo podremos compaginar y atesorar momentos, pero no hablare más hasta que esté en mis brazos y pueda ver sus ojos. La espera continúa y esta pequeñita agita mi vientre con tal energía que me recuerda cada mañana que alguien está por llegar.

Esperando a una bebé

Bendiciones hoy y siempre

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