No tengo instinto maternal… 

En alguna ocasión escuche a una amiga decir no sé como lo haces, «Yo no podría ser madre» No tengo instinto maternal.

Irónicamente también lo pensé hace años, sinceramente no me vi a corto plazo siendo mamá, ahora donde me puedo apreciar frente un espejo como una mujer diferente a la que era hace unos años, ves el reflejo, y son irrelevantes esas ojeras , dos o tres estrías que se asoman en la parte baja del vientre, es algo más complejo que solo basarte en un estado físico.

Tomar la decisión de aplazar o evitar a toda costa la maternidad, ya que se piensa que no se posee ese instinto maternal para cuidar y criar a un pequeño, y que es el famoso instinto maternal?

¿Qué es el instinto maternal?

El instinto maternal hace referencia a ese vínculo tan estrecho, personal, único e irrepetible que se establece entre madre e hijo a lo largo de la vida. Una madre quiere de una forma incondicional a su hijo y le cuida y le protege, más allá de la edad.

Las emociones como ser vivo se sienten a flor de piel, y en su totalidad comienzas a sentir en cada poro de tu cuerpo cuando un ser pequeño y delicado depende de ti, de tus cuidados y tu protección, llega ese momento en el que deambulas por toda la habitación esperando con preocupación que esa fiebre disminuya, colocando fomentos con agua, tal vez unas gotitas del medicamento que te recetó el pediatra o todo lo que este a tu alcance sin poder tocar una almohada hasta que ese ser este tranquilo y pueda dormir.

Puedes experimentar la caída de este infante aprendiendo y descubriendo el mundo por sí solo esto, recuerdo sentir un apretujón en el pecho tras sus repentinas caídas que si son pertinentes de su andar, su llanto escuchar junto a mi pecho y sobar ese primer chichón en la frente, colocando suavemente alguna pomada para minorar ese dolor.

Es cierto que las etapas cambian como las estaciones, con el paso de los meses comienzan por tener actividades distintas, cada una pertinente a su edad, esto representa en su mayoria para los padres, responsabilidades, y como una mamá primeriza preocupaciones, alegrías, emociones y miedos.

Esa sensación de querer brindarle seguridad y protección a cada momento, enunciando esas noches donde las luces de las noches de fiesta ya no son las que te quitan el sueño, más bien es la necesidad de estar alerta si el bebé en casa, está respirando, o necesita ese cambio de pañal evitando rozaduras.

Cuándo te preocupaste si alguien comía frutas, verduras y terminaba toda su porción, ahora créelo el Cansancio, dudas e inseguridades pueden invadir tu cuerpo pero esto es innato cuando se está embarazada, esos meses de gestación han fingido como aceleradores para el desarrollo de ese vínculo y al nacimiento del infante tendrás seguro que ese amor y fascinante sensación de protección, compañía y cuidados lo desempeñaras poniendo tus virtudes de mamá en ellas.

Y después de todo… seguirás pensando que No tienes instinto maternal? Claro que no por qué para la mayoría de las mujeres al ser portadoras de vida, este vínculo se vuelve aún más fuerte, no es mi intención herir a alguna mamá en ocasiones esto no se tiene, pero es por distintas variantes. 

Si eres mamá o futura mamá, disfrútalo y si aún no eres madre por decisión propia es totalmente válido, no tengas miedo que la vida y tu cuerpo te da los motivos y aún más la manera de resolver cualquier conflicto o problemática con amor y no diré con ron toda la padiencia pero sabrás tomar las mejores decisiones.


Bendiciones hoy y siempre

This entry was posted in Mamá.

2 comments

  1. Yery says:

    Me siento identificada. Tampoco pensaba que yo podía tener «instinto materno». Jamás pensé en tener un hijo, eso es cierto. No estaba en mi vida esa opción. Pero llegó y con eso también el instinto que hace que los protejas, los ames, los cuides, te preocupes, te angusties. Y es verdad, no todas las mamás lo desarrollan, pero es cierto que nace junto con nuestros pequeños <3

  2. karla zarate says:

    Yo igual no lo sentía pero un día me llegó y se instaló en lo más profundo de mi. Aplaudo a las mujeres que deciden no ser madres, la maternidad no es una obligación y también aplaudo a las que la maternidad les llegó por sorpresa y se dieron el regalo de la transformación =)

Deja un comentario