Tiempo fuera con mi hijo mayor

Los días pasaron y termino la cuarentena, pasaron esos 43 días, pero y el post parto cuando termina?, ahora bien llegan momentos de adaptación y aceptación, no solo para la nueva integrante de la familia y la mamá, si no también para papá y claro no olvidemos al hijo mayor, esa personita que sin aún estar consiente de la situación al cien por ciento un día durmió en casa de los abuelos tranquilamente y a la mañana siguiente ya tenía a una hermana. Esa persona que dejaba el papel de hijo único para llevar una batuta con el título de hermano mayor.

Pero lo que más deseo es que el asimile, y se adapte a su tiempo, a su propio ritmo, y claro que para todos es y seguirá siendo tiempo de adaptación y de conectar con la nueva etapa que estamos viviendo; sin embargo es un hecho que cómo madre el tener a un recién nacido en brazos te absorbe por completo, porque necesita de ti, de todo tú amor y cuidados; pero te has preguntado qué pasa por la cabeza de ese chiquitín que antes recibía toda tu atención, todos tus juegos y te ve con aquella pequeña personita en brazos?

Hacer partícipe a mi hijo mayor de todo, así es de todo lo cotidiano resulta ser de gran ayuda para todos porque integramos actividades en conjunto donde podemos estar cómo familia, u ayudándome con cosas tan simples como “Me podrías pasar un pañal” vamos a cambiarle el pañal a tu hermana, me deseas ayudar” y sin dudarlo a ido corriendo a la cajita de los pañales y me lo ha llevado. O simplemente observar desde la primera fila los baños de la pequeñita, se han tornado bellos momentos por qué este niño el hermano mayor es completamente comprensivo, y aunque su edad y el desarrollo de su cerebro se ven detonados en algunos berrinches, gritos, o momentos por así llamarlos inadecuados, pertinentes de su desarrollo, estamos como padres para acompañar este proceso completamente normal.

 

Pero saben que me ha dado dicha y tranquilidad; es dedicarles tiempo, así es tiempo que pensaras que no hay tiempo cuando se tiene un bebé en casa, pero dedicarle esos 20 o 30 minutos especialmente para él, sin distracciones sin teléfonos, sin bebé no sigue uniendo aún más, podemos jugar con la pista de carreras o jugar a que mamá es el monstruo y debe correr, dedicarle su tiempo; La figura paterna se vuelve parte fundamental en este proceso y es que papá se ha vuelto un súper héroe que al llegar del trabajo se hará un campo de diversión (algo rudo) pero serán juegos.

Un helado, un cuento o las actividades que solían hacer juntos te darán tranquilidad cómo mamá, cómo ser humano por ese niño que sin pedir ser un hermano mayor está haciendo el mejor trabajo, y le queda perfecto.

Bendiciones hoy y siempre

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