Hola escuela, ¿Qué pasa los primeros días?

Cuanto drama! En el primer día de escuela

Si eres de las mamás que optamos por llevar a nuestro hijo a una escuela o utilizas el HomeSchooling es totalmente respetable. Las dudas de si o no! Estará bien? y si le pegan, si come algo, la miss estará al pendiente de él, si se cae, acéptalo somos preocuponas por naturaleza.

Yo viví en carne propia el “Drama” de dejar a mi hijo el primer día. Tan acostumbrada a realizar todas y cada una de mis actividades del día con mi hijo en brazos, siempre mi fiel copiloto en la parte trasera del auto, balbuceando las canciones. Tanto pedía un momento de calma o 5 minutos para comer mi desayuno caliente y sin pausas, que cuando al fin obtuve ese momento no supo a felicidad plena.

Por la mañana, muy temprano cambie y arregle a mi pequeño listos para partir creo que en ese momento no tenía la noción exacta de lo que sucedería, su papá lo llevo enfrente de la imagen de la virgencita y le dio su bendición, creo que también había sentimientos encontrados en mi esposo, verlo con su lonchera como niño grande, si hace unos meses dependía de nuestros brazos.

 

Al llegar a la escuela, Emi sorprendido corrió a los juegos y su miss lo cargo, mientras yo concluía los trámites de inscripción, cuando salí por la pañalera que había olvidado bajar, alcanzó a ver que su mamá partía… un silencio inundó mi mente y cual nudo en la garganta comencé a llorar.

 

El brindarle seguridad y confianza, es vital; sabemos que son apegados a nosotras y nosotras a ellos, pero quien no, pues son niños así debe de ser, están descubriendo un mundo totalmente nuevo fuera de casa donde podían explorar pero ahora hay un mundo afuera, más niños, juguetes distintos, personas nuevas, espacios desconocidos, tiempo y rutinas diferentes.

Supe que estaba bien porque en cuanto entro al salón observó cosas nuevas y no continuo llorando. Más tarde rumbo a casa hable con mi esposo, llamando para saber cómo estaba, y cómo había reaccionado Emi, y que crees volví a llorar… Cuando llegue a la casa para hacerme de desayunar tanto era mi silencio que otra vez lloré.

Tan mamá soy… que me hacía falta esa pequeña parte de mi, corriendo y jugando con la cuchara en el desayuno. Progresivamente continuaba el pasar de los minutos antes de acudir a la escuelita, y entre “cosas” habituales cómo pasar a la tintorería e ir por las frutas y verduras de la semana pasaron las horas, llevo un trayecto en carretera lo que hace aún más ajetreado el día, y el tiempo “muerto” atrapada en el tráfico son muy desgastantes.

Cuando llegó la hora acudir por él, lo vi salir de su salón, con una sonrisa de oreja a oreja, eso señoras y señores!! es lo que te llena cómo madre, esa pequeña sonrisa, saber que está bien, está feliz, que expresa sus emociones.

De cierto modo pensé yo, en mi “drama” del primer día y mi hijo la pasó de lo más a gusto, jaja qué paradoja no! Para mí no fue un drama porque yo lo sentí, mi hijo lo resintio, no fue un drama se llaman sentimientos.

Pero así el primer día; transcurrió una semana, la cual se tornó difícil, para mí y para el pequeño, tras la verdad que ahora conocía “Tenía que quedarse, sin su mamá, tendría que esperar ahí”

Dejarlo llorando me rompe el corazón, me quiebra totalmente, “Ya se acostumbrará? Dijeron., Pero no quiero que se acostumbre a quedarse llorando… Ahora mi pregunta es saber si hicimos bien o qué tan bueno fue iniciar diciendo Hola Escuela!

En esta ocasión no hay recomendación en este post por el contrario, deseo un desahogo, escribir mi sentir.

Cómo te fue el primer día de clases? Lloraste? Y ahora los demás días, creo que no solo es el primer día si no una constante rutina diaria, y el segundo? O no el tercer día!!!

Bendiciones Hoy y siempre

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